El duende que voltea carros: una entrevista

Camino hacia el Trump tower vestido con una camisa que recién lavé anoche y unos jeans que solo yo sé que están sucios, camino sin hacer caso de la gente, camino olvidándome que la tarde anterior, mientras iba a la universidad, caí como pendejo en un hueco que no vi en la isleta y me fui de rodillas sobre el lodo, no hay nada que pueda hacer, estoy como un completo mamarracho recién salido de una junta de embarra.

El individuo me espera sentado en una mesa frente a la ventana, lo saludo. Es más alto de lo que pensé, un par de centímetros más que Peter Dinklage. El tipo me señala y de repente una fuerza sobrenatural hace que resbale, de una vuelta en el aire y caiga de cara al suelo, así es señores, fui víctima del duende voltea carros.

duende-03

AA: ¿Lo de hace un momento era estrictamente necesario?

DVC: No, pero no hay nada mejor que voltear a un gordo y hacerlo caer al suelo como una papaya madura…

AA: OK… Dígame ¿Cuál es la finalidad de voltear los carros? ¿Por qué Panamá?

DVC: Mira todo comenzó en mi natal Irlanda hace ya cientos de años, en esa época pues yo era un crío y un día pues iba por la calle del pueblo, nadie me veía y una carreta me iba a atropellar. Tuve que voltearla, era la carreta o yo. A mi este país me gusta porque hay muchos carros y mucha gente pendeja al volante, por eso les volteo los carros. No entienden rotondas, bloquean calles porque sí, los tranques son tan inexplicables que bien me podrían acusar de un par pero no, es esta gente, el panameño es interesante pilotando un vehículo.

AA: Entonces usted es extranjero, casi no lo noto, ni siquiera habla el español con acento.

DVC: ¿Y qué esperabas, que viniera al Trump vestido de verde como el man de los Lucky Charms? Eso lo que yo digo los estereotipos racistas, debería voltearte de nuevo para que aprendas a respetar a un hombre…

AA: Duende…

DVC: ¿Disculpa?

AA: Entonces su problema es una compulsión, una manía que viene de un trauma pasado. ¿Ha intentado buscar ayuda?

DVC: No para nada, yo no tengo un problema,  yo puedo dejarlo cuando quiera, mira ahí viene el man con el carrito de los dulces ¿Se lo volteé? No.

AA: Que bien, pero ¿No cree que es peligroso? O sea pone vidas en riesgo ¿Nunca ha ocurrido un accidente fatal? *En ese momento se escucha un estruendo, el carrito de los dulces se volteó “de la nada”.

DVC: Yo soy un experto en esto, vengo volteando vehículos por más de 500 años, la receta del volteado de piña la cree yo por accidente cuando le voltee la diligencia a un repostero ¿Qué sería del mundo sin el volteado de piña? No solo volteo los carros bien, sino que hago contribuciones históricas a la humanidad.

AA: Bueno, ya ha volteado como tres carros este año ¿Qué nuevos retos tiene?

DVC: Pues hasta ahora quiero voltear el metro, sí yo sé que es una locura pero los sueños son para cumplirse. He logrado detenerlo pero voltearlo será el logro de mi vida.

AA: Suerte con eso… Bueno,  gracias por la entrevista. *Mientras intento extender la mano la mesa se voltea y me da en la cara. El duende ha desaparecido y esta entrevista ha terminado.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: